Napse invita a agencias digitales a incrementar su negocio

Napse amplía el alcance de su estrategia de canales y  suma a las agencias como socios para customer success. Impulse Suite pueden resultar un aliado para  a las agencias al ofrecer sus servicios

Napse, la empresa especializada en soluciones de automatización comercial más grande de América Latina, extiende a agencias digitales su modelo de canales para que incrementen su negocio al incluir en su oferta las herramientas de optimización y performance: Impulse Suite.
Impulse Suite permite hacer una mejor promoción de productos en ecommerce por medio de algoritmos de personalización y recomendación para una mejor visualización de productos durante la búsqueda o la navegación por medio de la utilización de vitrinas personalizadas. Además, ofrece soluciones para re-targeting de clientes que abandonan sus carritos, por medio de diferentes estrategias como avisos de descuentos en productos similares, recomendaciones basadas en las preferencias del cliente, o su navegación.
También automatiza, a través de sus algoritmos, el envío de correo electrónico con recomendaciones personalizadas sin importar la herramienta de email marketing que se utilice.
Impulse permite a las agencias digitales traducir de manera óptima las estrategias comerciales de sus clientes al mundo digital. Al utilizarlas, las agencias pueden ofrecer a sus clientes tecnología de clase mundial, que entrega resultados, métricas y una absoluta usabilidad. Con estas características las agencias pueden fortalecer su relación con el cliente e incrementar su participación en los negocios a través de nuevas ofertas y servicios generados a partir de Impulse Suite.
Los principales retos que hoy enfrentan las agencias digitales son ayudar a sus clientes a optimizar sus procesos de comercio electrónico, convertir los clics en oportunidades de venta y mejorar la experiencia de la compra en línea.
De acuerdo con la Cámara Argentina de Comercio Electrónico, el sector en Argentina crece sostenidamente. Durante 2018 se vendieron 120 millones de productos. El 45% de los usuarios realizaron búsquedas a través de dispositivos móviles y el smartphone es el dispositivo más usado. Además, 7 de cada 10 usuarios tienen al menos una aplicación de eCommerce instalada en su dispositivo y un 17% compró a través de ellas.
Las soluciones Impulse están diseñadas con un enfoque total para satisfacer la necesidad del comercio de ofrecer la mejor experiencia de consumo y que ésta se transforme en resultados de negocios. Están desarrolladas con tecnología de clase mundial, que se integra con las principales plataformas de ecommerce de los mercados local e internacional, a través de procesos estandarizados.
“Uno de los principales factores de éxito de nuestras soluciones es su usabilidad, la flexibilidad que aportan para traducir la estrategia comercial en experiencias para los clientes, y su capacidad para medir los resultados. Por esto consideramos que las agencias de ecommerce y de performance marketing pueden encontrar en Napse un excelente socio tecnológico y de negocios para crecer junto con sus clientes”, explica María Mielniczuk, responsable de Canales de Napse.
Las agencias digitales con clientes grandes y medianos pueden acceder de manera inmediata a décadas de experiencia y conocimiento que engloba Napse para correr sobre la plataforma más utilizada por las cadenas líderes del comercio físico y electrónico, tanto de México, Brasil, Chile, Colombia y Argentina, entre otros.

Fuente: elcontact.com

Omnicanalidad: paso obligado del comercio para mantener competitividad

A principios de abril, se celebró el eCommerce Day, uno de los eventos del país más importantes relacionados a la experiencia de compra y que estuvo centrada en analizar y discutir los desafíos de la omnicanalidad. ¿A qué se refiere este concepto? A una transformación completa en la forma que las marcas entienden un modelo de negocios que tenga como resultado una experiencia de compra exitosa, dado que pasa de estar centrada en el producto al propio consumidor.

De esta manera, el concepto ya no solo supone la apertura de nuevos canales, sino que de integrar todos los que las marcas tengan disponibles para poder generar una diferencia y construir nuevas ventajas competitivas, además, por supuesto, de lograr confianza del cliente. .

Esto implica una serie de nuevas configuraciones que las compañías deben adaptar si el objetivo es mantener vigencia. De acuerdo a los expertos presentes en el evento de abril, la primera tarea es comprender que la omnicanalidad es una experiencia memorable y personalizada en los puntos en los que las personas interactúan con la marca y que no son necesariamente lo que ésta ha predefinido como sus puntos de venta.

Lo anterior supone, además, conocer al consumidor de esta era: uno hiperconectado y con acceso a diversos dispositivos para relacionarse con las marcas, que demanda comodidad en los servicios que valora y, por, sobre todo, que es el actual dueño de la experiencia de compra. Por lo tanto, es una obligación básica e imperante para el comercio hacer todo lo posible para que este consumidor tenga las mejores vivencias en todos los espacios en los que dialoga con las marcas, desde la tienda física, la tienda online y sus múltiples canales de contacto.

Las transformaciones que este modelo propone no son menores, dado que supone que la marca pueda estar disponible para responder al consumidor con una oferta unificada dónde, cómo y cuándo disponga. Este compromiso insta a que todas las promesas de compra se cumplan y estén al nivel de las expectativas de los consumidores, los que pueden convertirse en usuarios de la marca: altamente fidelizados y que no solo comprarán porque se encontraron con una oportunidad de descuento.

Esta honestidad, sumada al orden de los procesos, es la simple -y a la vez compleja- fórmula de éxito de compañías de la envergadura de Amazon, pionera en este modelo de negocios.

Sin embargo, ¿es un cambio para todos los actores de la industria? Si bien la omnicanalidad es hoy más una obligación que una de las opciones para optimizar la experiencia de compra, introducirlo en el viaje de compra de la marca es un trabajo que no solo requiere de recursos económicos y tecnológicos, sino que de tiempo y voluntad: la instalación de la onmicanalidad -y la generación de resultados positivos asociadas a su adaptación- requiere de un plazo superior a 12 meses.

Pese a todas estas complejidades, la evaluación de subirse o no al carro de la omnicanalidad no es opcional, sobre todo si se trata de mantenerse en la mente de los consumidores. Quienes sustentan su experiencia de compra en potenciar la tienda física, deben de poner la necesidad de avanzar a la multiplicidad de canales como prioridad cero; de otro modo, pueden desaparecer del mapa.

Fuente: El Heraldo de Chile